Turismo gastronómico na Costa da Morte

Este fin de semana hemos decidido pegarnos un homenaje y hacer un viaje relámpago a una zona muy famosa de Galicia pero desconocida para nosotros hasta estos momentos. Un lugar mágico en Galcia, A Costa da Morte.

Como tenemos una perra y nos encanta descubrir con ella nuevos lugares, nos hemos alojado en un hotel rural con encanto en Ca mariñas, Lugar do Cotariño.

El hotel es una pequeña aldea formada por cuatro casas, totalmente restauradas por su propietario y gerente, que te atiende de manera excelente en todo momento. Sin lugar a dudas volveremos.

En una de las casitas del hotel se encuentra esta sala de ocio, un salón comodísimo, equipado con una pedazo de tele de 50″ , un chaselong para leer o una mesa de cartas para poder echar una partidita de poker hasta la hora que quieras si vas con amigos.

Esa noche reservamos la cena en el mismo hotel. De primero tomamos unas zamburiñas a la plancha, riquísimas

de segundo una caldeirada de pescado de abadejo, pinto y merluza muy sabrosa y finalmente, de postre, natillas caseras.

Al día siguiente madrugamos un poco para hacer un pequeño recorrido por la costa da morte que nos recomendó el propietario del hotel, facilitándonos todo tipo de información, mapas… en primer lugar nos dirigimos hacia el parque eólico de Vilán y terminamos en Cabo Vilán donde visitamos el faro (primer faro de España con luz eléctrica propia). Desde allí cogimos una pequeña pista sin asfaltar e hicimos un recorrido por la costa realizando algunas paradas para pasear y hacer fotos (punta pedrosa, cementerio de los ingleses, “enseada do trece”..)

Es un sitio precioso y sobrecogedor en días como el de hoy y si alguien se decide a ir es un sitio que hay que visitar sí o sí.

A la hora de comer, íbamos decidos a comer percebes, preguntamos en la gasolinera de Ponte do Porto, única por aquella zona (por si tenéis que repostar) y nos fuimos a Camariñas al Restaurante O Meu Lar, que está súper bien indicado, según entras en el pueblo ya empiezas a ver los carteles que señalan cómo llegar.

El restaurante O Meu Lar es una casa de comidas fundada en 1980, y tiene como especialidad los mariscos, pescados a la plancha y la caldeirada mixta.

También se puede ir de raciones y tapeo si no te apetece pegarte la mariscada padre.

Debido al mal tiempo no pudimos disfrutar de los percebes ya que no había, y cómo la noche anterior ya habíamos cenado pescado pues nos decantamos por probar el Pulpo a la Camariñana, Orella de Cerdo y un Churrasquito de Ternera para rematar con dos postres caseros. De postre tomamos una crema gallega, que es como crema catalana pero lleva orujo y una tartita de queso casera.

La verdad es que lo del Pulpo a la Camariñana nos sorprendió porque  jamás habíamos oído hablar de él, y estaba muy bueno.

Moncho, el propietario, nos atendió de diez, da gusto cuando sales a comer y te encuentras gente tan maja que te atiende tan bien. Para nosotros el servicio es igual o más importante que la propia comida ya que no hay nada como sentirte a gusto mientras comes.

Definitivamente volveremos en nuestra próxima visita  a Camariñas, y de esta vez los percebes no se nos escaparán.

A la tarde se puso el tiempo insoportable y decidimos volvernos, dejando pendientes otras visitas para tener una excusa con la que volver con mejor tiempo.

Esperamos que nuestra experiencia os anime a hacer este viaje.

 

 

 

 

 

 

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